Este día, víspera
de marcharnos de París aprovechamos para ver todo aquello
que por unas o por otras no hemos podido hacerlo a lo largo
de la semana y también para visitar aquellas cosas
que algún miembro de la epedición tuviera especial
interés. Por ello como el día era más
relajante ese día salimos del hotel sobre las 9:30.
Muy buena hora para tomarnos con mucha relajación el
día. Bien desayunados comenzamos.
El primer destino era nada más y nada ménos
que Roland Garros, nos cogimos el metro y allí nos
fuimos. Los niños disfrutaron de lo lindo viendo la
pista central de Roland Garros, entramos al museo, vimos tenis
por todos lados y finalmente fuimos a la tienda donde alguno
que otro compro algún recuerdo. Pasamos media mañana
inolvidable sintiendo tenis por todos lados, con nuestros
tenistas españoles en los mejores lugares y portadas
del museo.
Finalizada esta visita nos fuimos de nuevo a los Invalidos,
recordad que la primera vez que estuvimos no pudimos entrar
por el tema del homenaje a los soldados muertos en la primera
guerra mundial. Esta vez sí, esta vez hicimos de nuevo
uso de la Museum Pass y entramos. Como el día que tocó
Disney algunos ya habían visto parte de los Invalidos,
nos dividimos para que cada uno fuera a la sala que le apeteciera.
Terminamos de ver Los Invalidos, creo que no quedo sala sin
que la vieramos, incluido algún que otro documental.
A la hora pactada nos reunimos en los jardines de los Invalidos
y a comer que ya era hora. Que sensación comer en semejante
edificio, construido por orden de Luis XIV para los inválidos
que llegaban de la guerra. La cúpula (el domo) es impresionante
forma parte de la capilla de San Luis que Luis XIV ordenó
construir para su uso particular y como mausoleo real, aunque
no albergua los restos de ningún monarca.
Pues terminada la comida continuamos y el siguiente destino
era el Arco de Triunfo, cogimos el metro para llegar, ya habíamos
caminado demasiado durante la semana. Al llegar a la plaza
sorprende un poco todas las calles que llegan a esta plaza,
da miedo cruzar, menos mal que hay un subterráneo por
donde se accede a él directamente. Y llegamos al Arco
de Triunfo que Napoleón mando construir para conmemorar
las victorias en el año 1805, mármol por todos
lados y en las columnas hay anotaciones relativas a todas
las victorias. Nos quedamos un buen rato observándolo
y viendo toda la avenida de los Campos Eliseos. Al final decidimos
no subir a la cima del Arco y continuar nuestra ruta. Caminamos
por la Avenue de Friedland, por el Boulevard Haussmann y nos
dirigimos a la Capilla Expiatoria, al llegar ... cerrado;
pues nada que nos quedamos sin verla (lo único que
no vimos de los que habíamos planeado) y continuamos
nuestro paseo en dirección a las Galerías Lafayette,
los niños tenían interés de ver la cúpula
y allí fuimos, la verdad es que es un centro comercial
como muchos de aquí en España, pero este estaba
en París y había que verlo, eso si comprar lo
justo.
Después de esta visita nos fuimos a tomar un par de
cañas con tranquilidad y disfrutando las horas que
nos quedaban en París.
Nos fuimos a cenar en un restaurante próximo y para
el hotel.
La estancia en París tocaba a su fin
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