Este día, una
parte del grupo lo pasaría en Disney mientras que otra
lo haría en París. Vamos en primer lugar con
la etapa en París y después os hablaremos de
Disney.
Ese día salimos del hotel sobre las 9 de la mañana
y lo hicimos en dirección a la Plaza de la República.
Caminamos por el Boulevard Saint Martin. Un poco antes de
llegar nos encontramos la Porte de Saint Denis, es un arco
de triunfo que conmemora la conquista de Besançon por
el rey Luis XIV. Finalmente llegamos a la Plaza de la República,
una plaza por cierto precioso. Bajamos por la rue du Temple
en dirección a Le Marais. El Marais es una de las zonas
de París que por nada del mundo debemos dejar de visitar.
Como esta visita estaba programada para otro día no
la hicimos en profundidad. Ibamos en busca del museo Picasso,
con tan mala suerte que ese día estaba cerrado. Así
que continuamos.
Muy cerca encontramos el Museo Carnavalet, un museo que no
viene como recomendación de primera elección,
pero os puedo asegurar que una vez visitado uno conoce la
historia de parís. El museo parece un palacio en medio
de Le Marais. Toda la historia de París allí
la podemos encontrar. Visitamos después la Iglesia
de Saint Gervais-Saint Protais, una iglesia preciosa, donde
supuestamente los ciudadanos de alto nivel del Marais iban
a misa a alardear. La iglesia por dentro tiene muchas diferencias
con otras en cuanto a pomposidad. Recordad que Le Marais era
la zona mas alta de París. Estuvimos paseando un buen
rato por este barrio, un barrio realmente encantador que descubre
un París diferente al de otras zonas. En nuestro camino,
paramos frente a una frutería y nos compramos una buena
bolsa de fresas, como aperitivo genial.
Cruzamos y nos dirigimos hacia la isla de San Luis, que maravilla.
Que envidia vivir en aquellas casas, rodeadas por el Sena.
Recorrimos la isla, pudimos ver una de las casas más
antiguas de París (aun se conservaba el cimiento del
siglo VIII) y de aquí nos fuimos a la isla de la Cite,
atravesamos de nuevo Notre Dame y ya para meternos en el Barrio
Latino, porque la hora de comer se acercaba. Antes compramos
un recuerdo en una de esas librerías de París
donde el desorden maxímo brilla por todos lados. Callejeamos
por el Barrio Latino y finalmente comimos en un restaurante
muy cerca de Saint Sulpice. Un poquito de carne, un poquito
de vino y más que listos. Continuamos el camino por
el Boulevard de Saint Germain en dirección a la esplanada
de los Invalidos. Los Invalidos con la grandeza que tiene
sabíamos que el día que teníamos planificada
su visita no nos daría tiempo a verlo todo. Por ello
nos decidimos a ir. Después de una buena caminata llegamos
a la esplanada y tras sacar las Museum Pass entramos. Nos
fuimos a visitar las salas de la primera y segunda guerra
mundial, amen de ver antes la tumba de Napoleón. Finalizamos
la visita viendo un documental sobre De Gaulle en una especie
de sala de cine, fantástico documental, con muchas
de las frases memorables dichas por el presidente como una
que decía algo así como: “París
ultrajada, París rota, París martirizada pero
París liberada".
Tras esta visita todavía aun cogimos el metro y nos
fuimos a la Defense, ya era un poco tarde y la verdad que
poco estuvimos allí, el tiempo justo para poder comprobar
como se trata de una zona moderna repleta de oficinas. Que
es una zone repleta de gente trabajando también lo
pudimos comprobar al ver como el metro iba hasta arriba de
gente. Finalizada esta corta visita nos fuimos hacia el hotel,
llegabamos casi a la par los que fueron a Disney y nosotros.
Sobre Disney, desde París se llega cogiendo la línea
4 de RER, la línea roja en dirección Marne La
Valle, cada 15 - 20 minutos hay un tren que sale hacia allí.
Y el trayecto dura unos 40 minutos.
La entrada cuesta casi 50 euros y con ella tienes acceso a
los dos parques. Es conveniente planificar la visita adecuadamente
ya que posiblemente los dos parques sea mucha visita para
un día. Todo depende de las colas que tengáis
que soportar. Con todo es aconsejable que planifiquéis
la visita y mejor quedarse en uno de los parques con sus atracciones
y dejar el otro parque para otro día u otra ocasión.
Ya todos juntos nos fuimos a tomar una cerveza y finalmente
a cenar. Una maravilla de día
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