La historia de la Bastilla se remonta a 1356, sin ser todavía la fortaleza que sería posteriormente, Carlos V la reformó para convertirla en una verdadera fortaleza y ya finalmente con el cardenal Richelieu la convirtió en prisión. El concepto que tenemos hoy en día de prisión y encarcelado poco tenían que ver con los de aquellos tiempos. Las personalidades que por una u otra razón acabaron en la Bastilla como Voltaire podían tener incluso hasta criados.
En 1789 Luis XVI iba a destruir la Bastilla, cuando los revolucionarios entraron en ella al asalto. En el museo Carnavalet pudimos ver una maqueta impresionante sobre lo que era la Bastilla. De la fortaleza de la Bastilla no queda nada en la plaza, algunos restos en la linea de metro Patin Italie.
En el centro de la Bastilla hay una columna levantada para recordar a las victimas de las Tres Gloriosas que provocaron la caida de Carlos X. Las tres Gloriosas o la Revolución de Julio de 1830, fueron tres días en los que se consiguió llevar al trono a Luis Felipe.
En la parte superior hay como un duendecillo dorado que representa la libertad. El interior de la columna tiene una escalera por la que se puede subir, el día que nosotros la visitamos estaba cerrado.
En esta zona también podéis visitar la Opera de la Bastilla
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